sábado, 5 de diciembre de 2009

“EL CHALAN”

Martín Jonathan Acevedo Zarate.

Por la tarde un joven llamado Carlos de baja estatura y linaje humilde sale de su casa rumbo a la capital de Jalisco en busca un mejor futuro, después de despedirse de su madre y sus 6 hermanos menores, llego a la central de camiones para abordar su nuevo destino.

Pronto se ubico en un cuarto modesto de renta a las afueras de la ciudad y salio a buscar trabajo.
Intento conseguirlo en varias partes pero debido a que tenía un ojo blanco por una infección que le dio de pequeño en ningún lugar era aceptado. Hasta que un vecino donde rentaba le dijo que cerca del periférico al oriente de la ciudad estaba en construcción un edificio y que tal vez ahí encontraría trabajo.
Al día siguiente Carlos se dirijo hacia aquel lugar y al dirigirse al arquitecto y encargado de la construcción le pidió trabajo de lo que fuera necesitaba el trabajo para mandarle a su madre y a sus hermanos, este lo miro con desprecio y le dijo que no había trabajo.

“Charly” como lo llamaban sus vecinos decidió regresar a casa, pero en el camino encontró una bodega donde también estaban construyendo Charly pensativo se paro afuera de la bodega indeciso mientras su ojo blanco parecía mirar mas allá.

Cuando se disponía a marcharse un hombre robusto asomo la cara por el portón un bigote abultado se desenvolvió y comenzó a gritar.
-¡oye chico! ¿Estas buscando trabajo?-decía mientras estiraba el cuello.
Charly lo miro de reojo -¡hey! ¿Eres mudo o que? -pregunto aquel hombre robusto-
Entonces camino hacia aquel hombre y lo miro con el único ojo bueno.
-¡Te pregunte que si buscas trabajo!-grito nuevamente arqueando el mostacho.
-Si, vengo de fueras y busco trabajo-respondió mirando el piso y tratando de ocultar la mirada.
-Ven chico acércate ¿Cómo te llamas?-pregunto mientras abrir el inmenso portón.
-Carlos pero me dicen Charly señor.
-bueno Charly soy el Maistro Miguel y ando buscando un chalán, ¿sabes albañilería?-pregunto el Maistro miguel mientras encendía un cigarro.
-Si sé un poco-respondió tímido Charly.
-Jajaja -río estrepitosamente-entonces pásale estas contratado, nada más por que eres calladito no me gusta la gente ruidosa Jajaja -volvió a reír en tono burlón.
Mientras llega el material te pones a limpiar toda la obra ahí esta la pala y buscate un bote y sacas el escombro a la calle.
-Si maestro Miguel muchas gracias -sonrió torcidamente Charly con un ojo entrecerrado.

Al llegar el sábado llego la raya para todos y también para Charly.
-Chalán ven pá acá -llamo el maestro- aquí están tus billetotes, -Charly tomo el sobre amarillento y encontró $500 pesos.
-oiga ¿nomás gane $500 pesos en toda la semana?-pregunto agachando la mirada
-¡que ingrato muchacho! Así me contestas ¿después de que te di trabajo? Bueno muchacho déjame ver que puedo hacer para la próxima semana ándale ya veta a trabajar.
El Chalán guardo su dinero y con un nudo en la garganta pensó en sus familiares y en que tal ves la siguiente semana le iría mejor.

A la semana siguiente paso lo mismo pero el maestro Miguel le tenía más confianza al Chalán.
-¡ora tuerto ingrato! Aquí esta tu lana, pá que veas que se te quiere –dijo entregándole un sobre amarillento.
-sonriendo el chalán llego limpiándose la mezcla y el sudor de la cara.
-aquí están chalán sus billetotes – el chalán saco $550 pesos del sobre.
-ay esta chalán su aumentote de 50 pesos-dijo el maestro encendiendo un cigarro y dandole una palmada en el hombro, después se dio la vuelta y el maestro comenzó a caminar.



El chalán lo miro molesto y el maistro volteo y le dijo:
-¿Qué no los quieres? Pos dámelos -dijo intentando arrebatarle el dinero El chalán apretó el dinero y se retiro de ahí, aventando la pala al piso.
-¡Orá! ¡No maltrates la herramienta que si la que si le pasa algo te la voy a cobrar!.

Paco, otro maistro de la obra se acerco con Miguel y le dijo:
-Ya Miguel no seas culero ya dale su raya completa al muchacho.
-Jajaja ni madres y que se de “De santos” que le di trabajo al tuerto, además el dinero de seguro lo quiere para irse con las viejas yo mejor se lo cuido jajaja además a ti que te importa –amenazo levantando el brazo a Paco.

Así pasaron 2 meses después, hasta que el chalán se dio cuenta de que lo habían estado estafando.

Llego el sábado y el maestro Miguel no llego a trabajar.
El chalán lo encontró en la cantina a dos cuadras y le exijo su paga.
El maestro miguel sentado en la mesa con una botella en la mano lo miro y le dijo:
-¡Ah! pinché tuerto como chingas aquí esta tu lana acomodándose una esclava de oro que recién había comprado– saco $200 de su bolsa- ya vete de aquí- le dijo al chalán empinándose la botella.
-pero nomás son $200 quiero todo mi dinero -dijo el chalán.
-ya te dije que te vallas, ahí luego hablamos el lunes que no ves que estoy ocupado.
El chalán muy molesto tomo sus billetes de la mesa mojada de licor y cenizas y salio de ahí.

Llego el lunes y el maestro Miguel tampoco se presento a trabajar, el chalán entonces espero al martes pero su maestro llego medio crudo y le entrego $100 pesos pidiéndole disculpas el sábado harían bien cuentas.

El chalán mas tranquilo siguió trabajando cargando botes tupidos de mezcla, sacando el escombro y cargando los sacos de cemento y cal que le pidieran.

Al sábado siguiente se hizo mas tarde de lo normal ya que habían estado colando la bóveda, casi todos ya se habían ido y le maestro lo mando llamar para pagarle.

-ándale tuerto no tengo todo el día carajo- le dijo entregando le un sobre amarillento-
el chalán saco nada mas $ 250 pesos-
-ah se me olvidaba no te vallas hasta que termines de hacer el pozo que te pedí para el tinaco de 1100 ltrs. Déjalo bien profundo para que libre la tapa- después encendió un cigarrillo.

El chalan lo miro enrojecido el maestro le dijo- ¿Qué me ves? si ya te di $ 300 te restan $250 pesos o no sabes hacer cuentas tuerto idiota- el maestro dio la media vuelta.
El chalan agacho la mirada y tomo la pala mirando la cabeza calva y redonda del maestro le acertó un palazo en la nuca, el maestro callo al pisó y ahí el chalan con la pala en la mano siguió golpeándolo mientras decía en su dialecto unas palabras:
-Xánti Xucatu nemi, !pixú!* -decía el chalán con odio- !Pixú!- después de golpearlo con la pala lo jalo de un brazo le arranco la esclava de oro y tiro a su maestro dentro del pozo donde iría el tinaco, después lo cubrió de concreto tapando muy bien cualquier huella que lo inculpara espero tranquilamente a que el concreto secara un poco y coloco el tinaco. Al lunes siguiente el chalán se presento a trabajar temprano como siempre acostumbraba llegar y siguió sacando el escombro.
El maestro miguel llego con el muchacho y le pregunto:
-¡oye chalán! ¿no a llegado tu maistro?-le contesto el chalán que posiblemente no llegaría por que tenia cosas que hacer.
-bueno chalán, si lo ves le entregas este dinero que me pidió prestado- le dijo mientras le entregaba un sobrecito amarillo con $5,000 pesos.
-muy bien maestro Paco si lo veo yo se lo entrego-le respondió guardándose el dinero en el calcetín.

Al día siguiente ni el resto de la semana el Chalán se presento a trabajar, ni tampoco su maestro Miguel.
Fin.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Soledad, se fué.

Anteanoche me volvió a visitar la soledad,
Y sentí, aquel antiguo beso de agonía,
Me cubrió de sus fríos brazos como hace mucho no lo hacia,
Asfixiándome despacito, con cuidado.

¿Quién eres tu?, le pregunte consternado,
Acaso no sabes que tengo a alguien a mi lado,
tú no entiendes que Ella es mi caudal,
es mi rocío, mi femoral.

Soledad, contesto susurrándome al oído,
Acaso ¿no me habías visto antes?
Soy quién te ofrece un alivio, por las noches con vigilo,
Soy quien refresca tu frente, cuando Ella no está.

Soledad, acaso eres tú la única que no sabe,
Ahora vivo feliz, aquí, en el valle entre los hombres,
Ahora he probado de la miel del amor,
Y no existe otra verdad sobre mi fe, otro motivo de calor.

La soledad me miro, tiernamente
Lanzando una ráfaga de viento, acaricio mi piel desnuda,
La frescura de su brazo, me asfixió, entre la penumbra,
Acompañándome en silencio mientras mi alma duerme.

¿Quién eres tu?, le pregunte consternado,
Acaso no sabes que ya, tengo a alguien a mi lado,
tú no entiendes que ella es mi caudal,
es mi rocío, mi femoral.

Soledad, contesto susurrándome al oído,
Acaso no me recuerdas de verdad,
Soy quien te ha acompañado, soy quien camina de tu mano,
Desde aquel terrible día, en que fuiste desterrado.

Mi pequeño hombre, cuando entenderás,
Los actos que pesan sobre tus hombros no cederán,
Pronto te darás cuenta, que de mí, nunca te alejaras,
Aunque me encantaría saber, quién es aquella de la que hablas corazón.

Cerré mis ojos, levante mi rostro hacia el viento,
Y alargue mi mano derecha,
Palpé sobre la fría roca, hacia todas direcciones,
Pero estaba vacía, abrí la mirada y Ella no estaba.

Una nueva ráfaga de viento encrespo mi cabello largo,
¡Pronto regresara!, ¡Ella está trabajando!,
Dije, argumentando aquella larga ausencia,
Más mi soledad, no se alejo, y más fuerte constriño.

Mi pequeño hombre, cuando entenderás,
Los actos que pesan sobre tus hombros no cederán,
A pesar de tu búsqueda sin final,
Pronto te darás cuenta, que de mí, nunca te alejaras.


Jonaz.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ni Dios, Ni el Diablo. jonaz.

Cuando todo es oscuridad, escucho los susurros del oscuro, que sentado sobre su trono de esqueletos permanece, aquel que sólo, en su gran salón de llamas, azufre y fuego eterno, se recuesta en su absurda realidad con nostalgia de aquello perdido.
El más bello de los ángeles, el mejor...solo puede ser; Yo mismo,
Cuando la nostalgia te invade, solo enfócate a amarla, por que cuando ella aparece, solo significa que por su causa buscaras un nuevo consuelo mientras cierras tus ojos. Veras lo que necesitas ante ti, se posara como un fantasma y veras donde termina su luz y comienza la oscuridad.
El odio y el amor se harán presentes fundidos en un baile rítmico casi orgásmico, somos uno, pero no el mismo.
Consciente de cobijar las emociones anhelante de consuelo.

Dios; extraña ensalada de sentimientos del hombre, imposible negarlo, si alguien se atreviera a negarlo, seria innecesario negar algo que crees que no existe pues si lo negaras creerías en su existencia.

Pero aquel que se atrevió a enfrentar a dios, aquel que se atrevió a negarlo, aquel es un ser con VALOR.
Creer es el resultado lógico de la razón, aquella que niega ser emocionada pervertida de las palabras, sigue revistiendo el sabor de la eternidad.

martes, 24 de noviembre de 2009

rojo sangre

Que tal que al rato te secuestran y te vuelven su sirvienta, esclava sexual y te martirizan con largas horas de sexo consensado, y a final del día cuando crees que tu martirio sexual termino te das cuenta que solo era la antesala para el mas terrorífico de los espectáculos donde decenas de parejas tienen simultáneos orgasmos en una gran bodega abandonada y tu eres el platillo principal.
-Yo soy el platillo de todos… me tratan como a un pedazo de carne... ya que me tienen colgada y sujetada de las mano y pies y no conformes con eso no solo me usan para sus placeres sexuales si no para sus placeres sádicos y extraen la sangre de mi cuerpo
Como si fuera el más delicioso de los elixires, hacen sus ritos y sus llamados toman de copas de cristal a mi honor.
Con la sangre de mi cuerpo y esperan a que casi este muriendo para dejarme descansar y vuelva a tomar fuerzas, no me quieren dejar morir ya que saben que les soy necesaria así que esperan que mis heridas sanen un poco.
Para volver a empezar sus ritos con mí sangre antes virginal.
-sangre de vida, sangre siempre, rojo sangre, que cubre la piel a través del placer de observar cómo se derrama sobre mi rostro como fluye a borbotones urgidos por salir a la luz, ese sentimiento de éxtasis donde nada importa todo el mundo muere, el dios se oculta, el miedo no existe, no hay nada que temer solo el rojo de la sangre se confunde entre espasmos rítmicos de dolor, aquello se vuelve un baile.
Donde la luz de las llamas consumen todo a su paso y los tambores resuenan al ritmo de la muerte y desesperación por que una nueva víctima corone la sensación de explorar lo nuevo, lo único, tratando de entender el cómo es que una pobre alma, una triste mujer pálida y adormecida contiene tanta sangre en su demacrado cuerpo.
-Y tú eres uno de los espectadores, el más vil, el más ansioso, la noche está llegando a su final. Y no estás satisfecho aun...
te deleitas como van quitándome ¡ah! hasta la última gota de sangre…
-no quiero que se valla aun la sensación de adrenalina quiero sentir entre mis dedos como la tibia sangre roja y exquisita, se resbala lentamente.
El olor a muerte está presente, todos miran espectadores como si fuera la primera vez que son fieles testigos de la muerte de una doncella, solo aquellos pisos manchados con la sangre seca de antiguas victimas, mudos espectadores de aquel fulgor de muerte y placer.
-Pero tu mirada me atrae.
De pronto siento una ligera sensación de piedad por tu alma, tu garganta destrozada cansada de gritar solo resopla agitadamente como un conejo en la boca del lobo que sabe muy bien que su hora llego.
-sabes que morirás con la frente en alto aunque cautiva para siempre, tu alma vagara por la eternidad buscando tus captores, tus asesinos aquellos que te regalaron el ultimo día de tu vida entre orgasmos forzados, entre penetraciones seguidas ininterrumpidas, cantidad que olvidaste desde la primer docena de tipos que asiduos de placer entraban a la fuerza, mientras tus manos atadas no se rinden, siguen con la fija esperanza de algún día volver a ver la luz del sol allá, en tu viejo pueblo donde creciste entre jardines de grandes flores.
Todo aquello son solos recuerdos que hoy se cubren de rojo sangre.
-me regocija saber que acabara el sufrimiento, la tortura.
-mi mente envuelta en recuerdos. ¡Te ha reconocido!
- Eres la chica de la biblioteca. Hace una semana tope contigo en el área de libros ocultos. Donde solo pocos se atreven a entrar
Si estoy seguro eres tú, pero ese jubilo en tu mirada ahora está apagada aquel jubilo que fue lo que orillo a envirarte a salir este fin de semana antes de que los boletines comenzaran a buscarte.
Estas muriendo, miro mis manos ensangrentadas de ti, de tu ser, de tu cuerpo profanado por nuestras necias necesidades.
Por sus insulsas manías
Por su sed de ser algo.
Solo el rojo de la sangre y no poderlo ser
-Sí, solo el rojo escarlata de mi sangre cubre mi destino mi sentido
La moneda está echada.
Y tu suerte ha sido marcada
Me prometieron una noche inolvidable y....así será.
Me entregan la daga del destino aquella que sellara con pacto de sangre mi bien venida al club.
Amiga aquella ves que sonreímos de reojo....no te valdrá de nada,
Está es mi noche y nada, ni el rojo de la sangre importan.
-¿no me valdrá de nada?, porque la compasión que tuviste por efímeros instantes… Se apago por la etérea necesidad de verme drenada de sangre... esta es mi noche.
Y me regodeare entre tu desdicha, esta noche es mi bienvenida... y las luces se apagan.
Fin.

¿Te gusto?


No, porque yo soy la protagonista
Tú eras espectador…


jonaz.

Aquél que alguna vez y tal vez nunca más.


Cuando todo es oscuridad, escucho los susurros del oscuro, que sentado sobre su trono de esqueletos permanece, aquel que sólo, en su gran salón de llamas, azufre y fuego eterno, se recuesta en su absurda realidad con nostalgia de aquello perdido.
El más bello de los ángeles, el mejor...solo puede ser; Yo mismo,
Cuando la nostalgia te invade, solo enfócate a amarla, por que cuando ella aparece, solo significa que por su causa buscaras un nuevo consuelo mientras cierras tus ojos. Veras lo que necesitas ante ti, se posara como un fantasma y veras donde termina su luz y comienza la oscuridad.
El odio y el amor se harán presentes fundidos en un baile rítmico casi orgásmico, somos uno, pero no el mismo.
Consciente de cobijar las emociones anhelante de consuelo.
Dios; extraña ensalada de sentimientos del hombre, imposible negarlo, si alguien se atreviera a negarlo, seria innecesario negar algo que crees que no existe pues si lo negaras creerías en su existencia.
Pero aquel que se atrevió a enfrentar a dios, aquel que se atrevió a negarlo, aquel es un ser con VALOR.
Creer es el resultado lógico de la razón, aquella que niega ser emocionada pervertida de las palabras, sigue revistiendo el sabor de la eternidad.