Martín Jonathan Acevedo Zarate. 2010-07-08. D.R.
Cae la puerta inevitable,
Ya no esconde tu figura detrás,
Al cerrar levanta polvo entre cenizas,
Remueve fragmentos de reliquias.
Fuerte y voraz ruge el eco del olvido,
Devorando al palacio sin amor,
Reino sin castigo, anhelos sin sudor,
Gotas sin fantasmas, cabellos recogidos.
Mis huesos se hunden en la carne,
Pecho restringido de pasión,
Ahuecado enmohecido
Se ciñe enmarcado un podrido corazón,
Detrás donde habita el olvido,
Escondido entre bancas callejeras,
El pobre perro de azotea
Lame sus heridas pasajeras.
Clavado sobre el rompecabezas del amor,
Sobre una cama tan vacía duermo cuál faquir,
Recargado sobre tus huellas,
Que no me dejaran mentir.
Del olvido no existe culpable solo un nosotros sin ti,
Una excusa entre sueños te escuche decir,
“Para siempre no fue suficiente,
Cuando el tiempo esta de por medio”.
¡Ha! tirar tus cartas y tus fotos al quemarlas,
Al carretero le encargado,
Mientras sumiso encajo las figuras
De ese “algo” lo poco que has dejado.
Entre Teléfonos callados,
Largos silencios prolongados,
Ciño mi silueta pendulante,
Aspirando el residuo enmohecido,
De mi cruel condenación.
Martín Jonathan Acevedo Zarate. 2010-07-08. D.R.
martes, 14 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
¿CÓMO?
Martin Jonathan Acevedo Zarate. 10-09-10
¿Cómo?
Si cuando cierro los ojos me veo, sentado frente a la iglesia, la miro caminando frente a la calle llegando apurada para apretarse entre mis brazos.
¿Cómo?
Si su recuerdo sigue fresco como la espuma de melón.
¿Cómo?
¡Sagrado camino! Si Dios le hiso libre y yo si la quise tanto no le puedo encarcelar.
¿Cómo?
Si aunque te recé ya no volverá.
¿Cómo?
Si solo te puedo heredar una patria de dedos, enfundada en mis manos,
Decorada de recuerdos, sumergida en ansiedad.
¿Cómo?
Si me cruzo con tantas miradas. Y ninguna es la tuya.
¿Cómo?
Si me hierve la sangre cuando te veo platicar con cualquiera.
¿Cómo fingir que no te tengo, si sigues estando aquí?...
¿Cómo?
Si cuando cierro los ojos me veo, sentado frente a la iglesia, la miro caminando frente a la calle llegando apurada para apretarse entre mis brazos.
¿Cómo?
Si su recuerdo sigue fresco como la espuma de melón.
¿Cómo?
¡Sagrado camino! Si Dios le hiso libre y yo si la quise tanto no le puedo encarcelar.
¿Cómo?
Si aunque te recé ya no volverá.
¿Cómo?
Si solo te puedo heredar una patria de dedos, enfundada en mis manos,
Decorada de recuerdos, sumergida en ansiedad.
¿Cómo?
Si me cruzo con tantas miradas. Y ninguna es la tuya.
¿Cómo?
Si me hierve la sangre cuando te veo platicar con cualquiera.
¿Cómo fingir que no te tengo, si sigues estando aquí?...
miércoles, 14 de abril de 2010
Ahora que es hora.
Ahora qué es hora.
Martín Jonathan Acevedo Zarate.
Con el barco a la deriva zarpo lleno de promesas,
de la agonía a la soledad entre sabanas vacías,
copas olvidadas viejas locuras renegadas
velas muy en alto para nunca regresar.
Cofres llenos de recuerdos,
botellas de lágrimas labradas,
la borda seca cruje con mis huellas,
sobre arena sigo buscando las estrellas.
Ahora que es hora de zarpar hacia la nada,
ahora que es hora de volver de entre las nubes,
dumas de la carne y aquel sabor a sexo,
escucho lento tu páso corazón.
Ahora que es hora de zarpar,
te escucho luchando por regresar,
Mírame a los ojos no necesitas preguntar,
encallado recuenta derrotado un capitán.
Desafinados gritos, sombras que se ahogan,
desgasta tus colores y una cuerda al aire,
retumbando la olvidada embarcación,
escucho lento tu páso corazón.
Martín Jonathan Acevedo Zarate.
Con el barco a la deriva zarpo lleno de promesas,
de la agonía a la soledad entre sabanas vacías,
copas olvidadas viejas locuras renegadas
velas muy en alto para nunca regresar.
Cofres llenos de recuerdos,
botellas de lágrimas labradas,
la borda seca cruje con mis huellas,
sobre arena sigo buscando las estrellas.
Ahora que es hora de zarpar hacia la nada,
ahora que es hora de volver de entre las nubes,
dumas de la carne y aquel sabor a sexo,
escucho lento tu páso corazón.
Ahora que es hora de zarpar,
te escucho luchando por regresar,
Mírame a los ojos no necesitas preguntar,
encallado recuenta derrotado un capitán.
Desafinados gritos, sombras que se ahogan,
desgasta tus colores y una cuerda al aire,
retumbando la olvidada embarcación,
escucho lento tu páso corazón.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Estrella y el Universo.
Comienza un nuevo ciclo escolar por la tarde regresando de la escuela me encontré con Estrella mi hermana menor de 16 años, las fiestas navideñas pasaron pero a ella le ocurría algo…
-¡Hola Estrella! ¿Como te fue en clases?
-¡Hola Miguel! Regular sigo teniendo problemas en aritmética. –Estrella caminaba muy distraída-
-¿Qué tienes hermanita?
-no, nada por qué tan amable, no tengo nada todo bien…
- ¡Gracias a Dios! todo el mundo duerme en paz.
-jajaja menso. -dijo mientras seguíamos camino a casa.
Después de cenar.
-Qué onda hermanita como sigues de tu lapso depresivo ¿ya se te pasó? -Ella me miro de reojo y lanzo una sonrisa.
-Pues fíjate que me que me quise bajonear pero no, estoy estabilizándome.
-muy bien, muy bien- le dije mientras me sentaba a su lado.
-anoche me quise bajonear pero ya, ahora me siento mejor creo que es el estrés de la escuela, ó que peleé con mi novio otra vez, no sé ya se me pasara.
-Tranquila hermanita te necesitamos con todas las energías posibles, ¡tú trankis!
-¿ha sí? ¿Quienes me necesitan? -me dijo sorprendida.
-¡todos! -le conteste señalando el cielo.
-mmm -torció el seño mientras miraba hacia arriba.
-Sí desde luego que te necesitamos.
-no creo, tal vez todos estarían mucho mejor sin mi.
-eres parte de...
¿el ciclo de la vida?- dijo en tono de burla.
-Claro qué si, eres parte de la gigantesca maquinaria…
Eres como una tuerquita del reloj del universo.
-jajaja no, no lo creo, jajaja.
-¡Ho! claro que si, mira imagina que somos parte de una enorme maquinaria
de todo, del universo.
-no quiero- contesto desanimada-
-¡Oh! pues aún que no quieras, ya lo eres y no ay marcha atrás, somos tuerquitas
diminutas, muy sensibles, frágiles, milimétricas perfectas y somos parte del funcionamiento del universo.
-mmm, no me agrada eso.
-Pués nadie te pregunto, ni a mi ni a ti, nadie nos pregunta eso... solo somos implantados con la capacidad de hacer algo ingenioso - le dije con la mirada fija- algo que digan "!wow ésto es de Estrella!" y solo de esa forma pagaremos por la oportunidad de hacer algo... esa es la materia que mueve al mundo, a los sueños, a la magia, a la fantasía, ¡una idea! y todo comenzó.
La vida seguirá su curso, nos sorprenderá, nos relatara, pero siempre seguirá nunca se detendrá por nadie no se conmoverá con nada, siempre seguirá su curso su única fidelidad es hacia el tiempo que nunca espera.
Afortunadamente y bajo total sospecha !Esto es una realidad! ¡Es un todo, total!
Es una energía tremenda que dentro de nosotros existe, somos una gota del océano, eso es lo que somos compartimos el ADN del universo, aún que tal vez jamás sabremos el por qué, no es necesario, con solo un leve roce del viento entre tus manos ó despeinando tu cabello, la sensación de una hoja que se resbala por el espacio, un beso sincero, una sonrisa, la ilusión de una esperanza, todo lo bello se resume en el veloz parpadeo de una vida.
-jajajaja, sabes eres el hermano mas loco que existe, pero te acepto se qué tu también, y eso me hace sentir nuevamente feliz.
FIN
JonAZ.
-¡Hola Estrella! ¿Como te fue en clases?
-¡Hola Miguel! Regular sigo teniendo problemas en aritmética. –Estrella caminaba muy distraída-
-¿Qué tienes hermanita?
-no, nada por qué tan amable, no tengo nada todo bien…
- ¡Gracias a Dios! todo el mundo duerme en paz.
-jajaja menso. -dijo mientras seguíamos camino a casa.
Después de cenar.
-Qué onda hermanita como sigues de tu lapso depresivo ¿ya se te pasó? -Ella me miro de reojo y lanzo una sonrisa.
-Pues fíjate que me que me quise bajonear pero no, estoy estabilizándome.
-muy bien, muy bien- le dije mientras me sentaba a su lado.
-anoche me quise bajonear pero ya, ahora me siento mejor creo que es el estrés de la escuela, ó que peleé con mi novio otra vez, no sé ya se me pasara.
-Tranquila hermanita te necesitamos con todas las energías posibles, ¡tú trankis!
-¿ha sí? ¿Quienes me necesitan? -me dijo sorprendida.
-¡todos! -le conteste señalando el cielo.
-mmm -torció el seño mientras miraba hacia arriba.
-Sí desde luego que te necesitamos.
-no creo, tal vez todos estarían mucho mejor sin mi.
-eres parte de...
¿el ciclo de la vida?- dijo en tono de burla.
-Claro qué si, eres parte de la gigantesca maquinaria…
Eres como una tuerquita del reloj del universo.
-jajaja no, no lo creo, jajaja.
-¡Ho! claro que si, mira imagina que somos parte de una enorme maquinaria
de todo, del universo.
-no quiero- contesto desanimada-
-¡Oh! pues aún que no quieras, ya lo eres y no ay marcha atrás, somos tuerquitas
diminutas, muy sensibles, frágiles, milimétricas perfectas y somos parte del funcionamiento del universo.
-mmm, no me agrada eso.
-Pués nadie te pregunto, ni a mi ni a ti, nadie nos pregunta eso... solo somos implantados con la capacidad de hacer algo ingenioso - le dije con la mirada fija- algo que digan "!wow ésto es de Estrella!" y solo de esa forma pagaremos por la oportunidad de hacer algo... esa es la materia que mueve al mundo, a los sueños, a la magia, a la fantasía, ¡una idea! y todo comenzó.
La vida seguirá su curso, nos sorprenderá, nos relatara, pero siempre seguirá nunca se detendrá por nadie no se conmoverá con nada, siempre seguirá su curso su única fidelidad es hacia el tiempo que nunca espera.
Afortunadamente y bajo total sospecha !Esto es una realidad! ¡Es un todo, total!
Es una energía tremenda que dentro de nosotros existe, somos una gota del océano, eso es lo que somos compartimos el ADN del universo, aún que tal vez jamás sabremos el por qué, no es necesario, con solo un leve roce del viento entre tus manos ó despeinando tu cabello, la sensación de una hoja que se resbala por el espacio, un beso sincero, una sonrisa, la ilusión de una esperanza, todo lo bello se resume en el veloz parpadeo de una vida.
-jajajaja, sabes eres el hermano mas loco que existe, pero te acepto se qué tu también, y eso me hace sentir nuevamente feliz.
FIN
JonAZ.
lunes, 11 de enero de 2010
UROBORVS.
Ahora después de lo ocurrido, sin saber lo que vendrá solo queda el saber en su más puro y profundo sentimiento, aquél aunque a pesar de saber a dónde llegara está dispuesto a levantarse temprano y salir a la calle a continuar con su camino, todos los caminos llevan hacia el mismo lugar; ninguna parte.
El uroborus, el antiguo símbolo metafísico, aquél que supo como darle una correcta interpretación labrándose la imagen en su piel, en su mente en su destino.
Una película, una canción, un sonido, un aroma; de vainilla por ejemplo, puede contener el más profundo misterio de la vida, lo mejor de la riqueza es que nunca es lo mismo ante los ojos de las personas, para algunas es simple diversión, otras es la mejor ocupación, pero para la gente como Yo, que tratamos de desentrañar el mas fino de los hilos de las cosas, el hilo infinito el cual nunca llega al final, por qué se reinventa a si mismo incesantemente al igual que nosotros, aquellos los que tratamos de reinventarnos diariamente.
Un ladrón, un ladrón de orquídeas, eso es en lo que se convierte al tomar las cosas del mundo y guardarlas apreciándolas como el mas valioso de los tesoros, no solo el asesino de sus sentimientos que por sociedad mutila sus emociones, tiene el derecho a soñar las necesidades mas íntimas, aquellos anhelos que murieron el día qué le dieron a luz.
Dos, Un par, la bipolaridad, ¿un binomio?, ambos, la pareja imperfecta, eterna contradicción que atrae, somos dos tú y yo, caminos distintos nos llevaron al mismo lugar, sin mirar atrás por los errores ajenos que pesan cada vez más, una profunda reflexión de lo vivido, de lo olvidado pero que nunca dejara de ser, cualquier sabio de cualquier época sabría diferenciar entre la claridad y la verdadera luz crepuscular, el motor está en marcha y aún que lleva un alto kilometraje a pesar de sus bastas voladuras.
Después el personaje empuja desde el vientre a su próximo creador, estirándose y retorciéndose desde algún lugar del hipotálamo, aquel personaje de la personalidad perdida, extraviada que brinca a la luz después de ser hervido en eternas contradicciones, después de alguna trama el nudo sin ningún desenlace se va desenredando lenta y dolorosamente.
El pintor limpia sus sucias brochas, pero jamás las tira, permanece admirando su interpretación.
Aquél que vivió y ha vuelto a renacer a través de sus enseñanzas, aquel de cabellos largos y barba desalineada sigue retornado diferentes personalidades desde el cálido valle de los muertos, la letra hablada transmitida místicamente solo a los oídos mas sedientos, pero sobre todo la letra escrita la impresa, sobre cualquier sustrato virgen impregnando lo que trasciende llegado el antiguo presagió de la eterna liberación.
Mil veces o más se ha escrito la historia, y aquel que no la conozca esta destinado a repetirla.
Como monos reunidos y refinados construimos calles y ciudades, armas y chocolates, construimos autos de alquiler, caminamos con suelas amplias y elegantes, revestidos de pieles y de minerales, mostrando una falsa piel como la serpiente sobre la tierra, incrédulos de la propia capacidad creamos una figurilla y destruimos dos árboles, otra figurilla y destruimos cuatro, sin lograr la mejor que nos recuerde a nosotros mismos, una bella y hueca que enaltezca nuestras miradas vueltas hacia nosotros mismos.
El uroborus también ejerce aquella percepción, más no interviene en su naturaleza.
Todos los caminos arrastran las experiencias transcurridas, fecundadas; pero todos regresamos al mismo punto de partida una y otra vez.
El uroborus, el antiguo símbolo metafísico, aquél que supo como darle una correcta interpretación labrándose la imagen en su piel, en su mente en su destino.
Una película, una canción, un sonido, un aroma; de vainilla por ejemplo, puede contener el más profundo misterio de la vida, lo mejor de la riqueza es que nunca es lo mismo ante los ojos de las personas, para algunas es simple diversión, otras es la mejor ocupación, pero para la gente como Yo, que tratamos de desentrañar el mas fino de los hilos de las cosas, el hilo infinito el cual nunca llega al final, por qué se reinventa a si mismo incesantemente al igual que nosotros, aquellos los que tratamos de reinventarnos diariamente.
Un ladrón, un ladrón de orquídeas, eso es en lo que se convierte al tomar las cosas del mundo y guardarlas apreciándolas como el mas valioso de los tesoros, no solo el asesino de sus sentimientos que por sociedad mutila sus emociones, tiene el derecho a soñar las necesidades mas íntimas, aquellos anhelos que murieron el día qué le dieron a luz.
Dos, Un par, la bipolaridad, ¿un binomio?, ambos, la pareja imperfecta, eterna contradicción que atrae, somos dos tú y yo, caminos distintos nos llevaron al mismo lugar, sin mirar atrás por los errores ajenos que pesan cada vez más, una profunda reflexión de lo vivido, de lo olvidado pero que nunca dejara de ser, cualquier sabio de cualquier época sabría diferenciar entre la claridad y la verdadera luz crepuscular, el motor está en marcha y aún que lleva un alto kilometraje a pesar de sus bastas voladuras.
Después el personaje empuja desde el vientre a su próximo creador, estirándose y retorciéndose desde algún lugar del hipotálamo, aquel personaje de la personalidad perdida, extraviada que brinca a la luz después de ser hervido en eternas contradicciones, después de alguna trama el nudo sin ningún desenlace se va desenredando lenta y dolorosamente.
El pintor limpia sus sucias brochas, pero jamás las tira, permanece admirando su interpretación.
Aquél que vivió y ha vuelto a renacer a través de sus enseñanzas, aquel de cabellos largos y barba desalineada sigue retornado diferentes personalidades desde el cálido valle de los muertos, la letra hablada transmitida místicamente solo a los oídos mas sedientos, pero sobre todo la letra escrita la impresa, sobre cualquier sustrato virgen impregnando lo que trasciende llegado el antiguo presagió de la eterna liberación.
Mil veces o más se ha escrito la historia, y aquel que no la conozca esta destinado a repetirla.
Como monos reunidos y refinados construimos calles y ciudades, armas y chocolates, construimos autos de alquiler, caminamos con suelas amplias y elegantes, revestidos de pieles y de minerales, mostrando una falsa piel como la serpiente sobre la tierra, incrédulos de la propia capacidad creamos una figurilla y destruimos dos árboles, otra figurilla y destruimos cuatro, sin lograr la mejor que nos recuerde a nosotros mismos, una bella y hueca que enaltezca nuestras miradas vueltas hacia nosotros mismos.
El uroborus también ejerce aquella percepción, más no interviene en su naturaleza.
Todos los caminos arrastran las experiencias transcurridas, fecundadas; pero todos regresamos al mismo punto de partida una y otra vez.
susurros: 1
En búsqueda de la magia perdida,
retomé los libros escondidos,
blancos, rojos y verdes, pero sobre todo los negros,
tratando de recapitular aquello extraviado,
Por debajo de las mangas no existe nada, solo las venas,
rojas y palpantes, que poco a poco vuelven a entender,
aquél misterio que algún día cubrió los sentidos, palabras entre amantes,
el redescubrir la magia oculta, de aquello, todo lo prohibido.
Al retumbar de tus palabras sangrantes,
mis oídos punzantes de agonía,
escuchaban de aquella boca que algún día,
y tal vez nunca más regresará a besar mí intimidad,
aquellas mieles de la noche, que sé muy bien, no volverán,
ahora me entregaban nada más que una fría despedida.
En mi joven filosofía, no existen silogismos,
ni grandes alegorías como buscan tus oídos,
ni siquiera la tenue sombra de los antiguos,
que yacen entre escombros escondidos,
aterrorizados en su larga soledad,
solo la carreta que dirige, mi eterna vanidad.
Nos mordimos, mientras nos besamos,
Nos amamos, mientras nos mutilamos,
Ahora corazón mío, no me pidas que te olvide,
Que de mi ser no existe cosa, que no vaya de tu lado.
JOnAZ. 09
retomé los libros escondidos,
blancos, rojos y verdes, pero sobre todo los negros,
tratando de recapitular aquello extraviado,
Por debajo de las mangas no existe nada, solo las venas,
rojas y palpantes, que poco a poco vuelven a entender,
aquél misterio que algún día cubrió los sentidos, palabras entre amantes,
el redescubrir la magia oculta, de aquello, todo lo prohibido.
Al retumbar de tus palabras sangrantes,
mis oídos punzantes de agonía,
escuchaban de aquella boca que algún día,
y tal vez nunca más regresará a besar mí intimidad,
aquellas mieles de la noche, que sé muy bien, no volverán,
ahora me entregaban nada más que una fría despedida.
En mi joven filosofía, no existen silogismos,
ni grandes alegorías como buscan tus oídos,
ni siquiera la tenue sombra de los antiguos,
que yacen entre escombros escondidos,
aterrorizados en su larga soledad,
solo la carreta que dirige, mi eterna vanidad.
Nos mordimos, mientras nos besamos,
Nos amamos, mientras nos mutilamos,
Ahora corazón mío, no me pidas que te olvide,
Que de mi ser no existe cosa, que no vaya de tu lado.
JOnAZ. 09
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